Autoridades de salud monitorean a pasajeros del MV Hondius tras confirmarse la presencia de la cepa Andes, una variante rara del hantavirus que puede transmitirse entre personas bajo contacto cercano y prolongado.
Un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius encendió las alertas sanitarias internacionales luego de que se confirmara la presencia de la cepa Andes, una variante poco común del virus que, a diferencia de otros hantavirus, puede transmitirse de persona a persona en condiciones específicas.
Son al menos 12 países los quemantienen bajo vigilancia a personas que descendieron del barco antes de que se confirmaran los contagios. Entre ellos se encuentran Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Nueva Zelanda, Singapur, Suecia, Suiza, Turquía y Saint Kitts y Nevis.
La preocupación aumentó luego de que se reportara la muerte de tres personas que estuvieron vinculadas al viaje: una pareja de Países Bajos y una mujer alemana. Uno de los fallecimientos ocurrió a bordo del crucero el 11 de abril, aunque en ese momento no se sospechó de hantavirus debido a que los síntomas eran similares a los de otras enfermedades respiratorias.
La empresa Oceanwide Expeditions, propietaria del MV Hondius, informó que el barco zarpó de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril de 2026, con 114 pasajeros. El 24 de abril, 30 personas desembarcaron en la isla de Santa Elena y regresaron por su cuenta a sus países de origen, antes de que el primer caso fuera confirmado el 4 de mayo.
El virus Andes es una variante del hantavirus asociada principalmente a regiones de Argentina y Chile. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, esta cepa puede causar síndrome pulmonar por hantavirus, una enfermedad respiratoria grave cuyos primeros síntomas pueden confundirse con una gripe: fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, náusea, vómito, diarrea, tos, dolor en el pecho y dificultad para respirar. El periodo de incubación puede ir de 4 a 42 días después de la exposición.
El punto más delicado es que el virus Andes es el único hantavirus conocido con transmisión persona a persona, aunque el CDC precisa que esto ocurre principalmente entre personas con contacto estrecho con un paciente enfermo, como familiares, parejas o personal médico.
Pese a la alerta, las autoridades sanitarias han insistido en que el riesgo para la población general se mantiene muy bajo. La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido informoque dos ciudadanos británicos que estuvieron en el crucero regresaron sin síntomas, aunque permanecen bajo aislamiento y monitoreo preventivo.
El caso ha puesto a prueba la coordinación internacional en materia de salud pública, especialmente por la movilidad de los pasajeros antes de que se confirmara el brote. La investigación apunta a una posible exposición previa en Sudamérica, ya que algunos de los primeros casos habían viajado por Argentina, Chile y Uruguay antes de abordar el crucero.
Mientras tanto, el MV Hondius continúa bajo seguimiento sanitario. Más que un escenario de propagación masiva, el episodio representa una alerta epidemiológica por la combinación de tres factores: una enfermedad poco común, pasajeros dispersos en varios países y una cepa con capacidad limitada, pero real, de transmisión entre humanos.