La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), a través de la Unidad de Bienestar Universitario (UBU) y en coordinación con la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa (COEPRISS), capacitó a locatarios de las tienditas escolares con el taller “Buenas prácticas de higiene para el proceso de alimentos, bebidas y suplementos alimenticios”, como parte del programa Vive Saludable, Vive Feliz, con el objetivo de reforzar la seguridad alimentaria dentro de los planteles.
La jornada formativa busca que los establecimientos universitarios avancen hacia la certificación de la norma NOM-251-SSA1-2009, mediante la actualización de técnicas de manejo, preparación y conservación de alimentos, garantizando que el consumo de productos dentro de las unidades académicas se apegue a estándares sanitarios. La directora de Bienestar Universitario, doctora Sofía Angulo Olivas, subrayó que la UAS asume la higiene como una obligación institucional: “Es responsabilidad de la universidad que los alumnos reciban alimentos con una higiene segura y evitar que existan problemas de intoxicación o malas prácticas en su preparación”, puntualizó.
La capacitación se estructuró en cuatro ejes clave: enfermedades transmitidas por alimentos, vías de contaminación, conservación e higiene personal. Con este enfoque, el coordinador estatal del programa Vive Saludable, Vive Feliz de la COEPRISS, Oscar René Mascareño Gutiérrez, presentó herramientas prácticas para reducir factores de riesgo, elevando la prevención como criterio central en el servicio de alimentos dentro de escuelas y facultades.
Más allá de la teoría, la estrategia apunta a un reconocimiento institucional: Mascareño explicó que el proceso se orienta a la certificación de facultades y preparatorias, las cuales podrían ser acreditadas por la COEPRISS como “establecimientos de unidad de consumo escolar saludable”, un distintivo que no solo valida el cumplimiento, sino que también presiona a sostenerlo con supervisión y disciplina cotidiana.
Este taller, además, significó el cierre de una gira estatal que incluyó cinco capacitaciones masivas en las unidades regionales norte, centro-norte y sur de la institución, consolidando un modelo de intervención que busca estandarizar prácticas y evitar que la seguridad alimentaria dependa del criterio individual de cada punto de venta.
En representación del rector Jesús Madueña Molina, el vicerrector de la zona centro, Wenseslao Plata Rocha, reafirmó el compromiso de la UAS con el cumplimiento de los lineamientos federales de salud escolar, en una ruta que conecta prevención sanitaria, responsabilidad social y bienestar universitario. En el fondo, el mensaje es claro: comer dentro de la escuela no debe ser un riesgo asumido, sino un servicio controlado bajo normas verificables.