El Café Científico de la UAS reanuda actividades con una investigación que vincula el análisis de la actividad cerebral, la inteligencia artificial y la rehabilitación infantil.
La Facultad de Informática Culiacán de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) abrió un espacio para explorar las posibilidades de la inteligencia artificial en la comprensión de la actividad cerebral y la evaluación de la motricidad fina en niños con autismo, durante el inicio de las actividades del Café Científico, edición 2026-2027.
¿Qué posibilidades ofrece la inteligencia artificial para comprender la actividad cerebral y perfeccionar la evaluación de la motricidad fina en niños con autismo? Esta interrogante fue el punto de partida de la sesión con la que este espacio, en su segundo año, reanuda sus actividades mediante la conferencia “Del cerebro a la inteligencia artificial: evaluación de la motricidad fina en niños con TEA”, impartida por el maestro Raúl Quevedo García.
La sesión puso sobre la mesa una investigación que enlaza la informática con el estudio del cerebro y la rehabilitación infantil. Quevedo García explicó que uno de sus propósitos es atraer a más estudiantes hacia esta línea científica y abrirles la puerta a proyectos que amplíen el conocimiento.
“Quiero incorporar a más alumnos que estén trabajando con este tema y ampliar el conocimiento y la investigación”, señaló.
En su exposición, el docente abordó los microestados cerebrales y su análisis mediante herramientas de inteligencia artificial, una línea que aplica actualmente a la evaluación de la motricidad fina en niños con trastorno del espectro autista (TEA) nivel 1. Sin embargo, el alcance que persigue va más allá de esta población, ya que busca que los avances puedan trasladarse a otros procesos terapéuticos.
Para Quevedo García, uno de los desafíos de la formación universitaria es lograr que más jóvenes encuentren en la investigación un camino profesional y no concentren sus expectativas únicamente en el sector empresarial.
“Nos faltan muchos jóvenes y personas que se dediquen a la parte de investigación y puedan generar más conocimiento”, advirtió.
En ese sentido, destacó que el Café Científico permite acercar a los alumnos a la investigación desde los primeros semestres, cuando comienzan a definir sus intereses académicos. Como ejemplo, mencionó que tres estudiantes a su cargo ya desarrollan proyectos enfocados en la detección de enfermedades mediante inteligencia artificial.
Bajo la coordinación del docente Humberto Abundis, el Café Científico continuará con nuevas sesiones, diversos ponentes y temas que impulsen la investigación y el intercambio de conocimientos.