“Vuelvo sin miedo, con muchas ganas de seguir trabajando… tengo seguridad. Quiero agradecer al gobernador y a la presidenta de la JUCOPO, Tere Guerra, y a todos mis compañeros diputados y diputadas”. Estas fueron las palabras de la diputada local de Movimiento Ciudadano, Elizabeth Montoya, en conferencia de prensa en el Congreso sinaloense para anunciar su reintegración a la LXV Legislatura.
Fue el pasado miércoles 8 de enero del presente año cuando la congresista viajaba junto a su compañero de partido y líder estatal, Sergio Torres Félix, en un vehículo, en una de las arterias principales de la capital sinaloense, cuando fueron sorprendidos por un grupo armado que, sin mediar palabra, abrió fuego contra la humanidad de los políticos y el chofer de ambos.
Sergio Torres recibió un balazo en la cabeza y otro en el pecho, mientras que Elizabeth Montoya sufrió la pérdida del ojo izquierdo. El chofer también resultó herido. Ese mismo día, horas antes, el presidente estatal de Movimiento Ciudadano levantó la voz en el Congreso respecto a la violencia asesina que vive Sinaloa desde hace más de un año, pero, lo más importante, cuestionó los préstamos millonarios, así como las deudas heredadas. “En política no existen coincidencias”, reza el refrán.
“Comentarle, secretario, que hace más de un año hemos vivido una crisis de inseguridad en Sinaloa y esto ha provocado una crisis económica que nos ha generado pérdida de empleos por el cierre de negocios. Hemos visto que la agricultura, que es uno de los pilares económicos del estado, también está en crisis… A causa de esta crisis, el gobierno se ha visto en la necesidad de contratar créditos durante la presente administración. Yo le quiero solicitar a usted, secretario, si nos puede informar, por favor, cuál es la situación financiera actual que guarda el gobierno del estado; cuál es el saldo de la deuda a largo plazo; y cómo quedaría al término de la presente administración, así como a cuánto ascienden los pasivos de otras administraciones que el gobierno de Sinaloa ha tenido que enfrentar. ¿Podría hacer usted un balance financiero de estos temas?”
Esto sucedió en la comparecencia del secretario de Finanzas del gobierno rochista, Joaquín Alberto Landeros Güicho, ese mismo 8 de enero. Sergio Torres Félix salvó la vida, pero nadie sabe exactamente su estado de salud actual; se habla de su regreso a ocupar su curul.
Desde el Comité Directivo Nacional de Movimiento Ciudadano, que dirige Jorge Álvarez Máynez, ya hicieron a un lado a Torres Félix. “Con Sergio Pío Esquer, Movimiento Ciudadano inicia una nueva etapa en Sinaloa, en donde la prioridad es construir una alternativa de paz social y de futuro”, señaló Máynez.
La pregunta para Álvarez Máynez es: ¿con Sergio Torres no había prioridad en la construcción de una alternativa de paz social y de futuro? Y la otra, más importante por su naturaleza: ¿Elizabeth Montoya y Sergio Pío Esquer tendrán la voluntad política de exigir respuesta a esa última pregunta de Torres Félix al secretario de Finanzas de Sinaloa, Joaquín Alberto Landeros Güicho, en su comparecencia en el Congreso local ese fatídico 8 de enero: ¿podría hacer usted un balance financiero de estos temas?
Son casi cinco mil millones de pesos en empréstitos que el gobernador Rubén Rocha Moya ha solicitado, aparejados de su aprobación en el Congreso, dinero que se ha ido al carrusel de empresas que dirigen los hijos de Rocha Moya, y otros miles de millones en desfalcos del exgobernador Quirino Ordaz Coppel al erario sinaloense por amañar auditorías al SAT, situación que Rocha ha manejado para frenar aspiraciones de poder político de Ordaz Coppel con la amenaza de armar expedientes vía fiscalía, como lo ha hecho con otros adversarios políticos.
Durante la conferencia de prensa de Elizabeth Montoya en el Congreso local, acompañada del nuevo líder estatal de MC, Sergio Pío Esquer, un reportero le pregunta a Montoya: ¿lo político no se ha descartado?, respecto a los responsables del atentado. Visiblemente nerviosa, la diputada responde: “Bueno, como yo les comento, yo no he tenido ninguna cercanía; la única cercanía que tuve yo con la fiscalía fue la declaración de los hechos y, posteriormente, yo estuve en mi casa, en recuperación”.
El atentado a estos dos diputados no puede separarse del ambiente político que ha vivido Sinaloa desde que, en octubre de 2021, Rubén Rocha Moya protestó como gobernador. Las declaraciones de Elizabeth Montoya contrastan con la responsabilidad implícita que tiene el gobierno de Rocha Moya en brindar seguridad a sus ciudadanos. Primero, el gobierno debe cumplir cabalmente con su población y no la población —en este caso, la diputada— debe exculpar al gobierno de dicha responsabilidad. Para que una sociedad pueda ejercer su soberanía, debe tener la garantía de un gobierno que verdaderamente gobierne y no sólo disfrace el horror de felicidad y buena fe.