La crisis hídrica y la generación de residuos en Culiacán representan desafíos que deben atenderse no solo desde la infraestructura o la gestión pública, sino también desde la formación ciudadana y la educación ambiental práctica, advirtió la maestra Delia María Navarrete Carrillo, académica de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Durante la exposición “Crisis hídrica y gestión de residuos. Retos de la educación ambiental del siglo XXI: el caso de Culiacán, Sinaloa”, realizada en el auditorio de la Facultad de Psicología, la especialista señaló que los problemas ambientales del municipio exigen una respuesta formativa más activa, capaz de llevar a los estudiantes y a la sociedad de la reflexión a la acción.
La ponencia formó parte de la Jornada por la Madre Tierra 2026, organizada por la UAS a través de la Unidad de Bienestar Universitario, como parte de las actividades institucionales orientadas al cuidado del entorno y a la construcción de una mayor conciencia ecológica.
Navarrete Carrillo explicó que el consumo de agua, las formas de desecho y los hábitos urbanos tienen un impacto directo en el equilibrio ambiental de Culiacán, por lo que resulta urgente revisar la manera en que la ciudadanía se relaciona con los recursos naturales.
“Creemos en la educación ambiental a través de la práctica… una educación donde los estudiantes conozcan la problemática y realicen una acción”, expresó la académica, al destacar que el aprendizaje ambiental no debe quedarse únicamente en el discurso o en los contenidos teóricos.
En ese sentido, subrayó que enfrentar la crisis hídrica local implica modificar patrones de consumo, fortalecer la responsabilidad social y promover una cultura ambiental desde las aulas, las instituciones y los hogares.
“Debe haber una transición en donde cambiemos la forma de pensamiento, la cultura y la ciudadanía, y que la Universidad mantenga la iniciativa en ese sentido”, puntualizó.
La exposición permitió analizar los principales factores que influyen en la problemática hídrica y en la gestión de residuos del municipio, colocando sobre la mesa la necesidad de impulsar acciones sostenidas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población.
Con este tipo de actividades, la Universidad Autónoma de Sinaloa reafirma su papel como institución promotora de conciencia ambiental, al abrir espacios de reflexión crítica sobre temas que impactan directamente en el presente y futuro de Culiacán.