15 mil millones de dólares, es la suma de dinero que el Departamento de Justicia de Estados Unidos le solicitó de manera formal a la Corte del Distrito Este de Nueva York, en el juicio que lleva el capo mexicano, Ismael El Mayo Zambada; Zambada García también tiene a cuestas una sentencia de cadena perpetua.
Los 15 mil millones de dólares serían en indemnización por las décadas, en las que el narco sinaloense introdujo droga a los Estados Unidos. El gobierno mexicano quiere parte de ese botín, señala la presidenta Claudia Sheinbaum, que parte de ese dinero tendría que ser regresado a nuestro país para distribuirlo en programas sociales; la familia Lebaron, también exige parte de ese dinero como indemnización en la masacre ocurrida en la comunidad de La Mora en Bavispe, Sonora.
¿En dónde están esos 15 mil millones de dólares? Es una barbaridad de dinero, para darnos una idea de la cantidad de la que se habla diremos que le tocarían 50 dólares a cada uno de los pobladores de aquella nación, Estados Unidos tiene una población de 350 millones de personas.
15 mil millones de dólares, tomando como base de cambio 17.43 pesos por dólar, esto equivale a 261 mil 450 millones de pesos mexicanos. Si anualmente Sinaloa recibe de presupuesto total de 70 mil millones de pesos, la deuda del Mayo en indemnización que tiene que pagar, equivaldría a cuatro años del presupuesto total que maneja nuestro estado para darle vida pública a la salud, educación, servicios, gasto corriente y un largo etcétera.
Se estima que la fortuna de Jesús Vizcarra Calderón, presidente y director general del grupo SuKarne, ronda los mil 500 millones de dólares. Vizcarra Calderón aparece como uno de los empresarios sinaloenses más acaudalados en México, con sede en Culiacán. Ernesto Coppel Kelly, empresario hotelero, registra una fortuna de alrededor de dos mil millones de dólares. José Eduvigildo Carranza, fundador de Grupo Pinsa, la empresa atunera más grande de Latinoamérica, se estima que su fortuna no llega a los mil millones de dólares. Las fortunas de estos tres empresarios significan una tercera parte del total a pagar por el Mayo Zambada a los gringos.
Se le acusa a Zambada García de corromper y sobornar a todo tipo de autoridades en Sinaloa y México durante 50 años; cinco décadas de control que Zambada García tuvo gracias a las jugosas ganancias que deja el negocio del narcotráfico.
Pero el dinero “negro” no sólo se repartió entre políticos y gobernantes, financiando campañas y apadrinando candidatos, también fue introducido a la economía legal por medio de empresas y empresarios que vieron una oportunidad en el blanqueo de capitales, dejando a un lado cualquier tipo de moral.
Sinaloa en los últimos 30 años dio un cambio de 180 grados en cuanto a convertirse de un pueblo en los ochentas a una ciudad pujante en los noventas y dos mil; proyectos como el Tres Ríos catapultó la modernidad en Culiacán, el proyecto, siempre acompañado de la sombra del narco y el lavado de dinero, ese dinero que hoy señala con argumentos legales el Departamento de Justicia de Estados Unidos y de manera tibia y casi entre dientes la presidenta de México desde el púlpito de las mañaneras del pueblo; los Lebaron exigen justicia por sus familias masacradas, mujeres y niños.
Esos políticos de los ochentas, noventas y la actualidad: Labastida, Millán, Aguilar, Malova y Ordaz, nacieron, crecieron y se consolidaron políticamente como gobernantes de la mano del Mayo Zambada, sus fortunas también crecieron de esa misma mano, ahora todos con amnesia y disfrutando de la impunidad que otorga el aparato judicial a los políticos y gobernantes en este país.
Pero al igual que los políticos y gobernantes, muchos de los hoy grandes empresarios, de moral intachable, adjetivo que se regalan entre ellos, tuvieron sus raíces en esas bonanzas de dinero “negro”; para este tipo de políticos y empresarios el fin siempre justificará los medios.
15 mil millones de dólares es el tamaño de la cobija con la que dicen los gringos el Mayo tapó a políticos, gobernantes, empresarios y ciudadano común que vivió durante esos últimos 50 años en Sinaloa, principalmente.
“Esa es la verdad de la verdad”, como dijera Ken Salazar. Por ello la verdad nos ha aplastado durante estos dos últimos años; en ese contexto de ideas en Sinaloa… el que esté limpio de culpa que tire la primera piedra.